La crema de ducha perfumada es suave, sedosa y deja la piel perfumada con su intensa fragancia floral amaderada.
La elegancia natural de los aromas florales se combina con la intensidad de las notas de maderas sagradas para producir una mezcla perfectamente armoniosa y equilibrada. La fragancia evoca sutilmente el ritual ancestral conocido como Kodo, en el que los participantes "escuchan" los aromas del bosque para purificar sus cuerpos y almas. Esta dualidad única es el sello distintivo del aura de Ginza.
Al entrar en contacto con el agua, esta crema se transforma en espuma, dejando la piel delicadamente perfumada con su intensa fragancia floral amaderada.
Apta para todo tipo de piel.
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